lunes, 26 de noviembre de 2007

Vaya coñazo!

Sí, vaya coñazo. El trabajo en sí no es muy pesado, veréis, tengo que envolver con celofán miles de cestitas o cubitos rellenos con productos de Yves Rocher. Hasta ahí todo bien, luego son 6 horas y media de lunes a jueves y 7 horas los viernes y sábados. Pero es que el horario es una puta mierda, es decir, de 11.30 a 14.00 y de 18.00 a 22.00 de lunes a jueves , de 11.30 a 14.30 y de 18.00 a 22.00 viernes y sábados. Cómo coño compatibilizo mi vida familiar con este puto horario?
Hoy por ser el primer día he tardado hora y media en llegar a mi casa desde el trabajo, no sé cuánto tardaré en llegar para la sesión de tarde, pero no me da a tiempo a nada en mi casa. Aún así me sale más barato el autobús que comer allí todos los días y deambular durante 4 horas, esas 4 malditas horas muertas que hay en medio de mi jornada laboral.
No sé cómo voy a ocuparme de mi casa, de mis hijos y de mi novio, valiente mierda de fiestas navideñas que voy a pasar. Qué asco de vida, qué asco ser pobre! Ahora mismo estoy que me cago en todo, con perdón.

Y me quiero morir...

viernes, 23 de noviembre de 2007

De vuelta

Bueno aquí estoy de vuelta, TENGO TRABAJO.
Sí, no es gran cosa pero para empezar está bien. Voy a trabajar la campaña de Navidad en Yves Rocher, en el C.C. Los Arcos. Es un horario un poco jodido pero no hay otra cosa y ahora necesito dinero mientras me sale otro curro mejor. Mi cometido es envolver regalos, me han dado un manual y todo(que debo leerme) y tengo que ir vestida de negro.
Voy a vivir la vorágine consumista de estas fiestas en el epicentro,es decir, en un centro comercial y yo sin poder gastar nada, maldito presupuesto. Lo peor es que apenas voy a ver a mis hijos y que voy a tener poco tiempo para estar con Fernando pero que se le va a hacer. Ahora me llevaré todo el finde comiéndome la cabeza por culpa del maldito horario y de cómo voy a organizarme.
Estos pocos días que he estado sin trabajo lo he pasado fatal y no sólo por lo deprimida que he estado si no también por las jaquecas que he padecido a causa de los nervios. Y es que últimamente nada parece salirme bien, estaba hecha a la idea de mudarme a Dos Hermanas pronto y ahora resulta que no puedo vender la casa hasta dentro de 1 año por culpa del inútil que me la vendió que no la recalificó. Sigue siendo de VPO a pesar de que estamos pagando una hipoteca de interés variable, es decir, renta libre. Un año para liberarme de todas las trabas que tengo para comenzar una nueva vida de verdad.
Todo esto implica que nuestra niña(ya sabes, Fernando, empleate a fondo) o niño, en el fondo es lo mismo, va a ser de Alcalá. No soporto tanto cambio, espero no acabar mal.
Gracias a los que me queréis. Yo os quiero también.

martes, 20 de noviembre de 2007

Adiós

Es una despedida temporal. No me encuentro bien de ánimo y todo lo que escriba va a ser bastante deprimente, así que he decidido no escribir más hasta que no tenga trabajo. No quiero envolver a nadie en mi depresión.
Gracias a todos por vuestros ánimos y vuestras muestras de cariño.
Besitos.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Para tí

...
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con que pretexto
por fin me necesites.

Te acuerdas cuando me mandaste esta poesía?
Estuvé leyendo entradas antiguas de tu blog, de vez en cuando me gusta recordar, y la encontré. Ya no me acordaba de ella, ni de que también me la mandaste por e-mail. Pués bien, no sé cuál ha sido tu estrategia pero:

...
tu estrategia era
que un día cualquiera
no sabías cómo ni sabías
con que pretexto
por fin te necesítara...
y ahora te necesito.

jueves, 15 de noviembre de 2007

En el paro

Bueno, ya estoy oficialmente en el paro. Y que conste que no tengo miedo por mí, pero sí por mis hijos. Cuando se me acabe los poquitos recursos económicos con los que cuento, tendré que mandar a mis hijos a vivir con su padre. Espero que eso no suceda, pero evidentemente ellos no tienen la culpa de nada y no tienen porque pasar ningún tipo de necesidad, incluido mi bajísimo estado de ánimo y falta de autoestima. Sé que la esperanza es lo último que se pierde, pero yo tengo ya una edad difícil y un currículum que causa risa, y a pesar de los apoyos y las muestras de cariño por parte de la gente que me rodea, no puedo sentirme bien. A pesar de que intento impedir caer en el desánimo, lo tengo bastante crudo.
Ayer, mi ex-jefe me humilló y si esa era su intención lo consiguió porque yo me sentí así. Pasé una tarde horrible, llorando y hoy el día se me ha hecho eterno. Llorando estoy escribiendo esta actualización, no puedo evitarlo. Quiero esconderme y no volver a aparecer jamás. Me siento muy mal, soy incapaz de sentirme bien en este momento y no quiero sentirme culpable por ello. Lo siento por la gente que está a mi lado, no pretendo hacer sufrir a nadie. Me siento mal...

lunes, 12 de noviembre de 2007

Cambios

No acepto bien los cambios, lo admito. Últimamente, esa es mi vida, un continuo cambio. Todavia estoy intentando adaptarme al primer gran cambio, cuando empiezan a sucederse uno tras otro de una forma tan vertiginosa que me siento mareada.
He intentando en los últimos meses adaptarme lo mejor posible a mi nueva vida, deseando volver a una rutina que tanto odié en su día. Soy animal de costumbres, o al menos lo era, eso me daba seguridad porque sabía con mucha antelación que iba a pasar en mi día a día. Mi vida era tan previsible y estaba todo tan medido y organizado, que cualquier sobresalto o imprevisto en mi vida la trastocaba de tal modo que tardaba días en recuperarme. No me gustaba relacionarme con nadie por lo imprevisible del comportamiento ajeno y mi vida discurría dentro de las cuatro paredes de mi casa exactamente igual cada día. Todos los lunes hacía exactamente las mismas cosas, todos los martes igual y así todos los días de la semana, meses del año...
Todo estaba ya previsto en mi vida, hasta el momento en que iba a hacerme un plan de pensiones. Es increíble pero muy cierto. Y de pronto todo se rompe y empiezo a caer sin freno, todo se precipita y mi vida da un giro tan brusco que todavía no me he recuperado del mareo que tanto movimiento me produjo. Sé que acerté en las posteriores decisiones que tomé, no me arrepiento de nada de lo que hize, pero necesito estabilidad y asentarme de nuevo. Mi psiquiatra dice que los cambios son buenos siempre que sean para bien, que la vida es eso, cambio, que eso significa estar vivo. Tiene razón, lo sé, y al parecer yo debo de ser el ser más vivo de este planeta, porque los cambios son ahora mi seña.
Todo nuevo:
- Nuevo trabajo (cuando lo consiga)
- Nueva casa (cuando venda la mía y me mude)
- Nueva ciudad (porque la casa nueva está en otra ciudad)
- Nuevo marido (porque eso pretendemos, casarnos)
- Nuevo hijo (eso esperamos los dos)
La pena es que yo ya no sea tan nueva y me cueste tanto adaptarme a los cambios. Luego cuando todo vuelva a su cauce, me quejaré de mi vida aburrida. Pero, hoy por hoy, estoy muy mareada.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Buscando trabajo

Qué ardua tarea esa de buscar trabajo! Supongo que más de uno sabe lo que es eso, pero yo soy nueva en esto. Como siempre en mí, primero imperan los pensamientos negativos, quién me va a querer a mí: una mujer, sin experiencia, con mi edad? Y después resurgen los pensamientos positivos, para algo valdré digo yo.
Bueno, después de echar 2 millones y medio de curriculums por internet y repartir algunos en persona(esa persona es mi hermana que es mi agente laboral), resulta que me llaman para mi primera entrevista de un sitio donde yo no he mandado ninguno. Curioso, porque resulta que mis experiencias laborales navegan por internet por donde les da la gana y sin permiso, cogen mi teléfono de una página donde yo no me he dado de alta. Pero, bueno, la cuestión es la cuestión y me han llamado. Para dónde?... Para El Corte Inglés, 5ª planta, sección de oportunidades, y allí voy hoy, día 8 de Noviembre de 2007, a ver si les valgo para coger dobladillos a los pantalones. Toñi, tía, enrollaté y me contratas, illa, que mi niños piden mucho!!!!! Toñi es la que me ha llamado.
Bueno, espero tener suerte.
BESOS ENORMES a todos los que me leéis y me daís ánimos, me sirven de mucho. LOBO ganas de verte, eh?
Te quiero... sí, a tí, Fernando.

viernes, 2 de noviembre de 2007

De vuelta a la rutina, maldita rutina

Bueno, 15 días de vacaciones, las primeras de mi vida. Y se me han hecho largas y cortas. Cortas porque no he hecho todo lo que tenía planeado, y largas porque no estoy acostumbrada a estar tanto tiempo sin trabajar, ya sea fuera o dentro de casa.
Ha sido como un pequeño ensayo de lo que podría ser nuestra vida en común. Fernando cogió las vacaciones y, por una cosa y por otra, se quedó a dormir en mi casa toda la semana previa al viaje a Túnez. Creo que no fué del todo mala la experiencia, yo diría que muy positiva. Lo principal, aparte de nuestro amor, es que ellos se llevan bien. Y ellos son las personas más importantes en mi vida ahora mismo: mis hijos y Fernando.
Esperemos que cuando nos vayamos a vivir todos juntos, nos vaya igual de bien. Bueno, he de decir que mi perro ya le quiere más que a mí que lo he criado, el muy desagradecido.
Y después de un viaje tan bonito, viene la realidad. Mi inminente tratamiento pre-operatorio, que me tiene aterrada, muy aterrada. La inminente venta de mi casa que me tiene totalmente desconcertada, por un lado significa sacar a mis hijos de su ambiente y, por otro, empezar una nueva vida junto al hombre al que amo. Y, por último, que me he quedado sin trabajo, y esto último jode mucho, muchisimo mi estado de ánimo
A veces pienso que no voy a poder con todo, mucho peso sobre mis hombros. Me dan ganas de tirar la toalla, como ya hize una vez, y encerrarme en mi mundo. Sé que eso sería de cobardes, pero me siento tan cansada algunas veces. También sé que ahora cuento con el apoyo incondicional de mi novio, pero eso a veces también me resulta una carga. Es decir, no quiero que él cargue con problemas que no son suyos. Le he dicho muchas veces si sabe dónde se está metiendo y espero que lo sepa, porque yo no llego a su vida sola, sino con una familia y una buena carga de problemas. No quiero por nada del mundo verle sufrir por mi culpa, no me lo perdonaría.