El miércoles, Fernando y una servidora acompañamos a mi padre al hospital. Tenía que pasar unos trámites rutinarios antes de su operación de cataratas. Mi padre es único, no como padre que también lo es, si no como persona. Él ve a alguien por primera vez en su vida y a los 2 minutos, sin exagerar para nada, le trata como si fuera alguien de su familia y si es lo suficientemente joven, como a un hijo. Tiene una habilidad envidiable para relacionarse con los demás y para hacer amigos, no creo que haya nadie con más amigos que él. Pero también es la persona con menos tacto y menos vista del planeta, y un pelín despistado.
Bueno, la anécdota de ayer en el hospital lo demuestra. Estábamos esperando a que nos atendieran en la sala de espera, a eso que llega una enfermera con ropa de quirófano y llama a mi padre y a otro hombre. Nos vamos con ella a otra parte del hospital y nos dice que esperen a ser nombrados para pasar a consulta. El otro hombre con la cara descompuesta al ver el uniforme de la enfermera dice:
-"No nos irán a operar ahora, verdad? Porque yo no estoy mentalizado para eso, si es así me voy para mi casa."
Y va mi padre y suelta una de las suyas:
-"Qué, tienes miedo? Si eso no es nada, yo me he operado por los menos 5 veces y la penúltima vez lo pasé fatal con la anestesia, empezé..."
-"Papá, quieres callarte, no ves que se le está descomponiendo la cara al pobre hombre"
-"Pero, si no pasa nada, eso te anestesian y te cojen el ojo..."
-"Papá, calla, que le da algo."
El pobre hombre tuvo que sentarse y todo, y lo mejor de todo es que mi padre no lo hizo con mala intención, pero casi hace que salga corriendo de allí.
Mi padre es cojonudo, cuando salió de hablar con el anestesista, le dió dos palmadas en la espalda como si lo conociéra de toda la vida:
-"Pués, nada, el día de la operación nos vemos."
Como el que ha quedado con alguien para tomar un café. El otro paciente empezó a temblar al enterarse que su compañero de operación iba a ser mi padre, ya que están citados el mismo día y a la misma hora.
-"No te preocupes, ese día esperamos los dos juntos."
El pobre hombre esbozó una sonrisa temblorosa y seguramente pensó en un plan para no coincidir con mi padre el día de la operación.
jueves, 18 de octubre de 2007
sábado, 13 de octubre de 2007
Un día especial
No puedo ponerle una fecha a ese día porque no me acuerdo, sinceramente. Pero creo que llevaríamos como un mes o poco más saliendo como pareja. Me invito a una noche de hotel con una sesión en unos baños árabes incluida. La habitación del hotel era espectacular pero, los baños árabes a las 12 de la noche, algo mágico.
Estuvimos allí como 2 horas o más, no sé, perdimos la noción del tiempo y nadie nos dijo que teníamos que irnos, así que salimos arrugados como pasas. Con una música tan relajante y un ambiente tan bonito, pasó algo que marcó en nuestra relación un antes y un después. Como es de recibo, aprovechabamos cada rinconcito de las diferentes piscinas para besarnos y darnos arrumacos. En una de esa estabamos cuando me mira a los ojos y me dice:
-"Cásate conmigo"
No pude responderle, y tarde unos cuántos de días en hacerlo(por supuesto la respuesta fué SI), pero fué tan mágico, romántico y tan bonito, que jamás olvidaré ese día. Era la primera vez que alguien me pedía matrimonio, mi ex no llegó a pedirmelo nunca, la sensación de estar viviendo un sueño era permanente y todavia lo es. A la mañana siguiente, después de desayunar en el hotel, nos fuimos a la playa. Estuvimos en una playa nudista en pleno parque de Doñana, como siempre, todo fueron atenciones y mimos de su parte.
Creo que ahí fuí consciente de lo mucho que le quería ya, de como poco a poco me enamoré de él. Como no se va a enamorar una de un hombre que te dice algo así:
-"Sabes que voy a querer mucho a tus hijos, porque son una parte de tí"
Yo siempre soñé con tener a alguien así a mi lado, sentirse amada es la sensación más bonita del mundo. Que sus ojos te sigan y ver amor en su mirada, en cada gesto. Ójala que no despierte nunca de este sueño, lo único que pido ahora es ver cumplido uno de los suyos: un hijo. Y voy a hacer lo que este en mi mano para darselo, eso y una familia.
Estuvimos allí como 2 horas o más, no sé, perdimos la noción del tiempo y nadie nos dijo que teníamos que irnos, así que salimos arrugados como pasas. Con una música tan relajante y un ambiente tan bonito, pasó algo que marcó en nuestra relación un antes y un después. Como es de recibo, aprovechabamos cada rinconcito de las diferentes piscinas para besarnos y darnos arrumacos. En una de esa estabamos cuando me mira a los ojos y me dice:
-"Cásate conmigo"
No pude responderle, y tarde unos cuántos de días en hacerlo(por supuesto la respuesta fué SI), pero fué tan mágico, romántico y tan bonito, que jamás olvidaré ese día. Era la primera vez que alguien me pedía matrimonio, mi ex no llegó a pedirmelo nunca, la sensación de estar viviendo un sueño era permanente y todavia lo es. A la mañana siguiente, después de desayunar en el hotel, nos fuimos a la playa. Estuvimos en una playa nudista en pleno parque de Doñana, como siempre, todo fueron atenciones y mimos de su parte.
Creo que ahí fuí consciente de lo mucho que le quería ya, de como poco a poco me enamoré de él. Como no se va a enamorar una de un hombre que te dice algo así:
-"Sabes que voy a querer mucho a tus hijos, porque son una parte de tí"
Yo siempre soñé con tener a alguien así a mi lado, sentirse amada es la sensación más bonita del mundo. Que sus ojos te sigan y ver amor en su mirada, en cada gesto. Ójala que no despierte nunca de este sueño, lo único que pido ahora es ver cumplido uno de los suyos: un hijo. Y voy a hacer lo que este en mi mano para darselo, eso y una familia.
martes, 9 de octubre de 2007
Un paréntesis
Hoy no voy a hablar de nada personal, aunque para mí si lo es.
HE APROBADO EL TEÓRICO.
De verdad, para mí es todo un logro. Pensé que nunca tendría el carnet de conducir, bueno aún no lo tengo pero voy por buen camino. El teórico ha sido una pesadez, de verdad, perdí la cuenta de las veces que me quedé dormida delante del ordenador en la autoescuela, haciendo tests. ¡Qué cosa más aburrida!
Ahora viene lo más difícil, pero menos aburrido, el práctico. Bueno, eso de conducir y llevar un coche en medio de tanto cafre que hay por ahí me da pánico. Pero todo sea porque no me queda más remedio y porque ahora no puedo depender de nadie. Aunque parezca tonto, y a mí me lo parece, un coche te da independencia. Pués nada, un peligro más en la carretera. Temblad conductores de España, allá voy.
HE APROBADO EL TEÓRICO.
De verdad, para mí es todo un logro. Pensé que nunca tendría el carnet de conducir, bueno aún no lo tengo pero voy por buen camino. El teórico ha sido una pesadez, de verdad, perdí la cuenta de las veces que me quedé dormida delante del ordenador en la autoescuela, haciendo tests. ¡Qué cosa más aburrida!
Ahora viene lo más difícil, pero menos aburrido, el práctico. Bueno, eso de conducir y llevar un coche en medio de tanto cafre que hay por ahí me da pánico. Pero todo sea porque no me queda más remedio y porque ahora no puedo depender de nadie. Aunque parezca tonto, y a mí me lo parece, un coche te da independencia. Pués nada, un peligro más en la carretera. Temblad conductores de España, allá voy.
lunes, 8 de octubre de 2007
Ahora lo nuestro
Bueno, pués ahora lo nuestro.
Cuando empezamos a salir como pareja, yo no estaba aún enamorada de él, no sé si él ya lo estaba porque nunca se lo he preguntado. Eso sí, me gustaba muchísimo estar con él, me lo pasaba muy bien. Hasta sus amigos me caían bien. Pero, aún, no estaba enamorada. Eso vino con el tiempo, con los dias juntos, con las palabras, gestos y miradas. No puedo ponerle fecha, pero un día sentí un vuelco en mis tripas y lo supe (celos, inseguridad, jamás en la vida he sentido celos por nadie, NUNCA).
Al día siguiente de los baños árabes, me mando un sms:
-"Vemos una peli esta noche en tu casa?"
-"Vale y si quieres cenamos en mi casa."
-"Ole, ole."
Esa semana, mi hija estaba de vacaciones con su amiga y su familia, por lo tanto, mi hijo se tenía que quedar con su padre puesto que yo estaba trabajando. Quedamos en el Hipersol, después de que yo saliera de la autoescuela, a eso de las 9 de la noche. Vimos la peli ( una de esas raras que a él le gustan, no recuerdo cuál), cenamos ( una estupenda ensalada que yo preparé) y nos pusimos a ver fotos en mi ordenador. En esa estabamos cuando me cogió la cara y me besó:
-"Esto si es un beso de verdad?"
-"Sí, y se me da muy bien besar."
Me cogió de la mano y me llevó al sofá, lo que vino después no estaba ni premeditado ni buscado, surgió del momento, con la situación, de las palabras y las miradas. Esa semana quedamos en mi casa todos los dias, incluida pausa para clase de bailes latinos el miércoles, y fué una semana intensa, de conocernos físicamente, de estudiar nuestro lenguaje corporal, del primer te quiero de su parte.
Es un hombre muy peculiar (raro, diría yo), que es capaz de verbalizar todo lo que siente y que no tiene vergüenza de hacerlo, muy sensible, inteligente, romántico, atento, culto... bueno, se nota que le quiero mucho, verdad?
Cuando empezamos a salir como pareja, yo no estaba aún enamorada de él, no sé si él ya lo estaba porque nunca se lo he preguntado. Eso sí, me gustaba muchísimo estar con él, me lo pasaba muy bien. Hasta sus amigos me caían bien. Pero, aún, no estaba enamorada. Eso vino con el tiempo, con los dias juntos, con las palabras, gestos y miradas. No puedo ponerle fecha, pero un día sentí un vuelco en mis tripas y lo supe (celos, inseguridad, jamás en la vida he sentido celos por nadie, NUNCA).
Al día siguiente de los baños árabes, me mando un sms:
-"Vemos una peli esta noche en tu casa?"
-"Vale y si quieres cenamos en mi casa."
-"Ole, ole."
Esa semana, mi hija estaba de vacaciones con su amiga y su familia, por lo tanto, mi hijo se tenía que quedar con su padre puesto que yo estaba trabajando. Quedamos en el Hipersol, después de que yo saliera de la autoescuela, a eso de las 9 de la noche. Vimos la peli ( una de esas raras que a él le gustan, no recuerdo cuál), cenamos ( una estupenda ensalada que yo preparé) y nos pusimos a ver fotos en mi ordenador. En esa estabamos cuando me cogió la cara y me besó:
-"Esto si es un beso de verdad?"
-"Sí, y se me da muy bien besar."
Me cogió de la mano y me llevó al sofá, lo que vino después no estaba ni premeditado ni buscado, surgió del momento, con la situación, de las palabras y las miradas. Esa semana quedamos en mi casa todos los dias, incluida pausa para clase de bailes latinos el miércoles, y fué una semana intensa, de conocernos físicamente, de estudiar nuestro lenguaje corporal, del primer te quiero de su parte.
Es un hombre muy peculiar (raro, diría yo), que es capaz de verbalizar todo lo que siente y que no tiene vergüenza de hacerlo, muy sensible, inteligente, romántico, atento, culto... bueno, se nota que le quiero mucho, verdad?
jueves, 4 de octubre de 2007
Un encuentro fundamental
Después de la celebración de su cumpleaños, seguimos comunicándonos a través del msn. Yo le había comentado que me había apuntado a clases de bailes latinos, que me apetecía mucho y él enseguida se ofreció para ser mi pareja, le dije que sí.
Así que quedamos para el día de la clase, él me recogió en mi casa y nos fuimos. La clase divertidísima, pisotón incluido, y nos fuimos a comer algo. En el bar me dijo que yo le gustaba mucho y que durante la clase al mirarle en un par de ocasiones se había puesto tan nervioso qu e, incluso, le habían temblado las piernas.
-"Te juro que no me he dado ni cuenta"
-"Yo creí que sí y me sentí muy torpe cuando me equivoqué en los pasos"
Nada que intenté cambiar de conversación porque empezaba a ponerme nerviosa, así que terminamos de comer y tiramos para mi casa. Cuando llegamos:
-"Me lo he pasado muy bien"
-"Yo, también, espero que no te doliera mucho el pisotón"
-"Para nada, bueno un besito"
Y va y me besa, pero en los labios. Yo, que no me lo esperaba, le dediqué una sonrisa y me despedí de él. Al día siguiente hablamos por el msn, le dije que no me lo esperaba pero que no me había molestado(en absoluto), aún así él se sentía mal(por si se había precipitado). En aquel momento lo único que yo podía ofrecerle era mi amistad y él la aceptó, aunque le dije que podía robarme un beso cuando quisiera.
El finde siguiente quedamos para el cine, y me pidió perdón por lo del beso. Fué la segunda vez que le ví con lagrimas en los ojos. Al terminar la peli me robó el segundo beso. Al día siguiente (domingo), me dió mi regalo de cumpleaños por adelantado: me llevó a los baños árabes. Una experiencia inolvidable, un sitio precioso, un día muy bonito, el día que nos besamos por primera vez: 8 de Julio de 2007.
Decidimos que ese iba a ser el día en que íbamos a celebrar nuestro aniversario, desde entonces no hemos dejado de vernos ni un solo día. Así fué como empezó todo, las primeras veces que vinieron después fueron mágicas y maravillosas, los detalles quedan para nosotros. Cada paso que hemos dado en nuestra relación ha sido único e inolvidable. Yo no estaba acostumbrada a tratar con un hombre como él, y la verdad que no sé que es mejor si el primer amor a los 15 o éste a los 40. Desde luego con los años y las experiencias vividas, éstas cosas que te vienen inesperadas se viven de una forma más intensa, todo se disfruta más.
Y ya no os cuento nada más, cotillas, que yo soy muy reservada para mis cosas.
Así que quedamos para el día de la clase, él me recogió en mi casa y nos fuimos. La clase divertidísima, pisotón incluido, y nos fuimos a comer algo. En el bar me dijo que yo le gustaba mucho y que durante la clase al mirarle en un par de ocasiones se había puesto tan nervioso qu e, incluso, le habían temblado las piernas.
-"Te juro que no me he dado ni cuenta"
-"Yo creí que sí y me sentí muy torpe cuando me equivoqué en los pasos"
Nada que intenté cambiar de conversación porque empezaba a ponerme nerviosa, así que terminamos de comer y tiramos para mi casa. Cuando llegamos:
-"Me lo he pasado muy bien"
-"Yo, también, espero que no te doliera mucho el pisotón"
-"Para nada, bueno un besito"
Y va y me besa, pero en los labios. Yo, que no me lo esperaba, le dediqué una sonrisa y me despedí de él. Al día siguiente hablamos por el msn, le dije que no me lo esperaba pero que no me había molestado(en absoluto), aún así él se sentía mal(por si se había precipitado). En aquel momento lo único que yo podía ofrecerle era mi amistad y él la aceptó, aunque le dije que podía robarme un beso cuando quisiera.
El finde siguiente quedamos para el cine, y me pidió perdón por lo del beso. Fué la segunda vez que le ví con lagrimas en los ojos. Al terminar la peli me robó el segundo beso. Al día siguiente (domingo), me dió mi regalo de cumpleaños por adelantado: me llevó a los baños árabes. Una experiencia inolvidable, un sitio precioso, un día muy bonito, el día que nos besamos por primera vez: 8 de Julio de 2007.
Decidimos que ese iba a ser el día en que íbamos a celebrar nuestro aniversario, desde entonces no hemos dejado de vernos ni un solo día. Así fué como empezó todo, las primeras veces que vinieron después fueron mágicas y maravillosas, los detalles quedan para nosotros. Cada paso que hemos dado en nuestra relación ha sido único e inolvidable. Yo no estaba acostumbrada a tratar con un hombre como él, y la verdad que no sé que es mejor si el primer amor a los 15 o éste a los 40. Desde luego con los años y las experiencias vividas, éstas cosas que te vienen inesperadas se viven de una forma más intensa, todo se disfruta más.
Y ya no os cuento nada más, cotillas, que yo soy muy reservada para mis cosas.
lunes, 1 de octubre de 2007
2º capítulo
Después de aquella primera cita, seguimos chateando. Conversaciones muy interesantes, hablabamos de todo, incluso de nuestras no creencias religiosas. Hubo una segunda intentona de quedar para vernos al final de un concierto de Miguel Bosé, pero a mi hermana no le apetecía quedar con él(ella me acompañaba al concierto).
Bueno, pero él seguía insistiendo y a pesar de que yo también me veía, de vez en cuando, con otra persona(cosa que él sabía). Así que debido a su insistencia, se produjo la segunda cita:
-"Quedamos el viernes para ir al cine?"
-"Vale, el viernes no tengo planes y además tampoco tengo a los niños"
-"Estupendo, a qué hora te recojo?"
-"A las 7.30 donde siempre"
Y así se produjo la segunda cita, ese día me presentó a uno de sus mejores amigos, Lobo. Eso me impresionó, era el primero que me presentaba a alguien de su entorno y me gustó mucho. Me lo pasé muy bien esa noche.
Al otro día celebraba su cumpleaños y había quedado con unos amigos para cenar, me invitó pero yo tenía planes de ir a la playa con mi hija y su amiga y pensé que iba a llegar muy cansada, así que le dije que lo más seguro era que no fuera. Pero esas cosas que pasan, mi cabeza no dejaba de darle vueltas y decidí ir, resultado: me reí de lo lindo, me lo pasé genial. Un momento antes mientras ibamos en el coche hacia el restaurante, él me contó algunas cosas de su vida y yo le confesé otras de la mía. Cuando terminé de hablar, me cogió del brazo y me dió las gracias por haberle confiado un pequeño secreto que poca gente sabía y fué la primera vez que le ví con lagrimas en los ojos.
Todo iba directo al corazón, cada detalle, cada gesto, cada mirada iba directo al corazón. Aún no le conocía pero fué capaz de hacer que yo pensára cada vez más en él. No sé si él ya sentía algo por mí( yo sabía que le gustaba), nunca se lo he preguntado. Pero, evidentemente, había algo que yo tenía que le hacía pensar cada vez más en mí.
Nuestra segunda cita.
Ahora le quiero tanto que a veces me duele.
Bueno, pero él seguía insistiendo y a pesar de que yo también me veía, de vez en cuando, con otra persona(cosa que él sabía). Así que debido a su insistencia, se produjo la segunda cita:
-"Quedamos el viernes para ir al cine?"
-"Vale, el viernes no tengo planes y además tampoco tengo a los niños"
-"Estupendo, a qué hora te recojo?"
-"A las 7.30 donde siempre"
Y así se produjo la segunda cita, ese día me presentó a uno de sus mejores amigos, Lobo. Eso me impresionó, era el primero que me presentaba a alguien de su entorno y me gustó mucho. Me lo pasé muy bien esa noche.
Al otro día celebraba su cumpleaños y había quedado con unos amigos para cenar, me invitó pero yo tenía planes de ir a la playa con mi hija y su amiga y pensé que iba a llegar muy cansada, así que le dije que lo más seguro era que no fuera. Pero esas cosas que pasan, mi cabeza no dejaba de darle vueltas y decidí ir, resultado: me reí de lo lindo, me lo pasé genial. Un momento antes mientras ibamos en el coche hacia el restaurante, él me contó algunas cosas de su vida y yo le confesé otras de la mía. Cuando terminé de hablar, me cogió del brazo y me dió las gracias por haberle confiado un pequeño secreto que poca gente sabía y fué la primera vez que le ví con lagrimas en los ojos.
Todo iba directo al corazón, cada detalle, cada gesto, cada mirada iba directo al corazón. Aún no le conocía pero fué capaz de hacer que yo pensára cada vez más en él. No sé si él ya sentía algo por mí( yo sabía que le gustaba), nunca se lo he preguntado. Pero, evidentemente, había algo que yo tenía que le hacía pensar cada vez más en mí.
Nuestra segunda cita.
Ahora le quiero tanto que a veces me duele.
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